Ribadesella

Lo que nunca te dijeron sobre Ribadesella. La hermosura de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas sabemos que, cuando se trata de proteger nuestro aspecto, no podemos dejarnos ser rigurosos.

Sus manos se deslizaron por el nudo suelto de mi bata, luego por el interior, bajando desde mi cintura, hasta mis caderas, y se arrastraron hasta mi trasero. Se frotó suavemente unas cuantas ocasiones y apretó cada mejilla con firmeza , y sentí como si mis labios delanteros se fruncieran de calor por la anticipación.

En ocasiones nuestro equipo de softball se reunía en mi casa para tomar una cerveza después del partido y quizás asábamos algunas hamburguesas y teníamos algo de música. Terri no tiene edad para tomar y nunca ha pedido cerveza. Tuvo la oportunidad de tomar en mi casa y jamás lo ha hecho. Hay refrescos en la nevera para los que no toman.

Él se puso parado y ella se arrodilló, sin dejar de besar y frotar su polla erecta sobre los calzoncillos; sonrió ampliamente , tanto hacia fuera como hacia dentro, mientras palpaba la longitud y el grosor de la joven polla.

Le di la vuelta y comencé a deslizarme lentamente dentro y fuera de ella. Dios, se sentía tan caliente y lista. Empecé a penetrarla. Me decía que le diese duro y profundo. La penetré tan fuerte como pude. Comenzó a gemir y próximamente se estremeció por otro orgasmo. Proseguí follándola mientras se corría, y próximamente se encontraba gimiendo y proseguía diciendo: Oh, joder, oh sí, oh Dios, fóllame, vamos nena llena mi coño, haz que se corra, vamos nena lléname, dale ese dulce jugo. Deseo sentir de qué manera te corres dentro de mí. Lo quiero todo.

Sonó mi teléfono. Reconocí la voz de Tony al momento. Nos conocíamos desde hacía años, pero jamás habíamos salido juntos. Escuché y asentí sin darme cuenta de que no había dicho ni una palabra. En el momento en que me preguntó si proseguía en la línea le respondí que lo vería en unos minutos. Todavía se encontraba en mi cuarto de baño en el momento en que llamaron a la puerta. Abrí la puerta y vi a mi fantasía de pie ante mí tal y como si le hubiese hecho un encargo especial.

Ella pasó esa primera noche conmigo. Y a lo largo del mes siguiente pasamos mucho tiempo jugando. Si venía otro músico, tocábamos música. Si estábamos solos, podíamos tocar un rato, luego empezábamos a besarnos y al rato estábamos desnudos y en la cama.

Me senté en el borde de la cama y mi cabeza vagó hacia la noche anterior. Tony me había sacado a bailar y yo había observado sus caderas mientras bailábamos a toda agilidad : unas caderas delgadas con un par de pantalones bastante ajustados habían sido suficientes para que mi imaginación elaborara su propia versión de lo que había debajo. No tenía bastante bulto – eso, según mis amigos, era lo sorprendente. No parecía que tuviese bastante , pero en el momento en que se bajaba los pantalones era un asunto totalmente diferente según ellos–me preguntaba.

Eso fue hace 5 meses. Nos enviamos e-mails varias veces por semana , pero jamás mencionamos el sexo. Son sólo cartas entre amigos. Ella estuvo en mi casa un par de veces desde ese momento , pero en el momento en que el antiguo grupo estaba reunido, y una vez con su nuevo novio.

¿Porque se desea Ribadesella?

Bueno al final una noche lo invite a cenar a casa se logró lógicamente yo pague todo por mi cuenta, bueno hubo todo amabilidad y tensión hasta que el Sr. Carlos me sorprendió, y me ha dicho. José lo siento, pero jamás pensé experimentar algo real que jamás semeja que no es para ti(expresiones mucho más expresiones menos) respondió que todo relajado y hacer como que no estoy aquí ..(hubo otros diálogos, que fueron una parte de la primera reunión ,) y llegó a ser asombrado por Carlos que se levantó de la mesa y salió a la cocina, Sii! El señor abrazó a mi mujer la besó, la cogió por la cintura a fin de que encontrara el cariño , le acarició el pelo, le apretó y tiró de su cuerpo, mi mujer se encontraba de su lado, mejorando tapas de jamón y todo lo que próximamente se comería y las cervezas.

Sin decir nada, dejamos las camisetas en el estudio y nos dirigimos a mi habitación. Nos quitamos las zapatillas y los vaqueros y nos tumbamos en la cama.

Todo esto pasó, y una hora más starde, le dije a mi mujer, Carmen, tranquila nena -, y si Sres, había llegado la hora, de verdad , de lo que iba a suceder , y me fui a la habitación, –aclaro– la condición de Carlos que acepté fue que solo me mirase desde fuera de la habitación, y sin participar , pues no le gusta con los hombres y menos estar en la situación de sexo. y quería gozar como siempre había hecho con el cuerpo de mi mujer en el hostal donde se encontraba , y al mismo tiempo.

En ocasiones nuestro equipo de softball se reunía en mi casa para tomar una cerveza tras el partido y quizás asábamos ciertas hamburguesas y teníamos algo de música. Terri no posee edad para beber y jamás ha pedido cerveza. Tuvo la oportunidad de tomar en mi casa y jamás lo hizo. Hay refrescos en la nevera para los que no beben.

Levantó sus piernas del suelo y la perforó , mientras la mantenía en el aire; ella chilló por la brusquedad del movimiento, encontrándose en el aire, indefensa a su voluntad. Ella se aferró al escritorio, mientras que él ponía mucho más fuerza en cada empuje.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

A puntito de correrse, él se retiró; le soltó las piernas y ella volvió a pisar tierra firme , justo antes que él la levantara y la hiciese girar. Cara a cara , le chupó las lolas y le mordió los pezones erectos. Ella le aproximó la cabeza a su cuerpo, aprisionándolo entre sus tetas ; él chupaba, mordía y apretaba, mientras ella gemía de forma fuerte hacia el techo.

Una tarde Terri y yo estábamos solos en el garaje , alternando entre tocar y hablar. No tiene novio; ha rechazado a varios chicos. Según ella, es demasiado joven para atarse con un ancla. Además de esto , la mayor parte de los hombres se vuelven posesivos cuando demandan a una mujer.

Sus miradas se hallaron ; la de ella se había vuelto acuosa. Se lo metió hasta los huevos , ahogándose con su polla , hasta el momento en que debió retirarse para respirar, antes de regresar a atacar su poronga.

Justo en el momento en que estaba terminando , la Sra. Smith salió de la casa y dijo : Cuando termines entra y refréscate.