Gordas Peruanas

Lo que nunca te dijeron sobre Gordas Peruanas. La belleza de las mujeres maduras no es ningún secreto : todas y cada una entendemos que, cuando se trata de proteger nuestro aspecto, no tenemos la posibilidad de dejarnos ser estrictos.

De este modo pasamos la tarde, nos íbamos a turnar entre Maua y estas tres maravillosas pollas. En un reposo , se montaron un porro y bebieron un tanto y estando a 4 patas y chupando la polla de mi novio, sentí una lengua por mi culo buacando mi clítoris. Al principio no me di cuenta , pero esa suavidad no era habitual. Me viré , y era Maua la que tenía su cabeza sepultada en mi trasero , mire a mi novio que se encontraba sonriendo, y me deje llevar, lo logró muy bien , y me estaba acalorando. Mi novio se había animado a procurarlo , sin saber como reaccionaría, pero fue una delicia, un éxito y una exclusiva sorpresa que me dio mi novio.

Se desplomó y se tumbó a mi lado , con la cabeza sobre mi pecho y su brazo sobre el mío. No charlamos a lo largo de un buen tiempo ; sospecho que terminaba de saber lo que terminaba de acontecer. Empezó a levantarse, pero la retuve contra mí.

A punto de correrse, él se retiró; le soltó las piernas y ella volvió a pisar tierra firme , justo antes de que él la levantara y la hiciese girar. Cara a cara , le chupó las lolas y le mordió los pezones erectos. Ella le acercó la cabeza a su cuerpo, aprisionándolo entre sus tetas ; él chupaba, mordía y apretaba, mientras que ella gemía de manera fuerte hacia el techo.

En un tiempo reducido , estábamos follando de nuevo. Durante un descanso , (estábamos de nuevo en el estudio) ella cogió 2 sillas, una de 2 X 12, e logró una tabla que cubrió con una manta, y me pidió que me tumbase sobre ella. Me tumbé en esa tabla angosta y dura, con la poronga erguida como un asta de bandera. Ella se montó sobre mí, y levantó sus piernas hasta prácticamente poner sus pies sobre mi pecho. Eso puso sus 140 libras sobre mí, ella estaba empujando la piel alrededor de la base de mi poronga hacia abajo y debe realizar algo para el fluído de sangre por el hecho de que yo estaba mucho más duro que de costumbre , y estaba profundamente dentro de ella. Más tarde , la única forma en que podría describirlo es que se encontraba a 8 pulgadas en ella con una poronga de 7 pulgadas; tal era la presión y la situación.

Me senté en el borde de la cama y mi mente vagó hacia la noche previo. Tony me había sacado a bailar y yo había observado sus caderas mientras bailábamos a toda velocidad : unas caderas delgadas con unos pantalones bastante ajustados habían sido suficientes a fin de que mi imaginación elaborara su versión de lo que había debajo. No tenía bastante bulto – eso, según mis amigos, era lo sorprendente. No daba la sensación de que tuviese mucho , pero en el momento en que se bajaba los pantalones era un tema totalmente diferente según ellos–me preguntaba.

Yo frené, y ella tiró de mí a fin de que subiera. La besé por el medio, sus piernas estaban abiertas, y cuando mi poronga tocó su coño húmedo y abierto, me deslicé dentro de ella en un movimiento despacio. Dentro estaba caliente , húmeda y acogedora.

Sentí que comenzaba a calentarme al rememorar los bailes pausados que compartíamos. No era tímido no desde el primer baile. Me tenía tan cerca que alguien no podría haber vivido una pluma entre nosotros mientras que mis pechos se apretaban contra su pecho. Esa era la parte extraordinaria , siendo apenas unos centímetros mucho más baja, mis brazos se ajustaban cerca de su cuello, nuestros cuerpos uno contra el otro, sus piernas rozando la parte interior de mi muslo en la tenue luz de la habitación mientras que apenas nos movíamos con mi cabeza sobre su hombro. podía olfatear su aroma aun en este momento. Se había brindado a llevarme a casa, dejando a mis amigas en la fiesta con miradas de envidia y consternación a partes iguales. Yo había recibido con entusiasmo, pero cuando le invité a ingresar , me mencionó que yo estaba bastante lejos a fin de que se quedara.

Mientras que me la follaba, por mi mente pasó el pensamiento de que mi hija es 10 años mayor que ella. Estaba teniendo sexo con una chavala que se encontraba a medio sendero entre la edad de mi hijo y la de mis nietos. No dejé que ese pensamiento se entrometiera demasiado ; yo asimismo se encontraba perdido en la acción.

¿Porque se quiere Gordas Peruanas?

Jair, mientras que me sujetaba de manos y rodillas, me metía un pulgar en el culo , jamás me había cogido por ahí, y me moría de ganas de probar , Jair me emputecia de lo caliente que me ponía y deseaba darme toda esa polla. Se lo conté a mi novio, se sorprendió un tanto , y me dijo que si alguien iba a meterle el trasero a su novia, sería él, al menos el primero.

Se arrastró sobre mí y me besó, metiendo su lengua en mi garganta. Mientras me besaba, se inclinó y comenzó a acariciarme para ponerme duro de nuevo.

Ella se mordió los labios de forma fuerte y echó la cabeza hacia atrás, llegando al clímax en el instante en que sintió la primera carga de semen dentro de ella; él descargó un río de semen ardiente dentro suyo. Al final , se retiró, jadeando fuertemente y bastante satisfecho.

Me quedé totalmente asombrado cuando introdujo su lengua en mi boca, aunque respondí a su beso (pienso que por reacción automática). Abrió las piernas para sentarse en mi regazo, cara a cara conmigo. Es lo suficientemente bajita para que sentarse en mi regazo nos pusiera frente a frente. Los 2 llevábamos vaqueros y camisetas, pero mi polla era muy siendo consciente de la proximidad de su entrepierna. Su beso dejó paso a otro, y a otro. Mis manos subieron, primero a su espalda, y después mi mano derecha se dirigió a su pecho, fuera de su camisa.

Él acentuó su ritmo, sus gemidos sincronizados eran cada vez más fuertes; sus pelotas golpeaban su coño chorreante. Sus rodillas se debilitaron cuando se encontraba a puntito de correrse; se retiró y la hizo girar.

¿Las mujeres maduras les encantan a los jóvenes?

Ella recorrió con sus manos el cuerpo cincelado de él, embelesada por tener ese cuerpo atlético apretado contra el suyo ; agarró su polla palpitante. La frotó y la golpeó en su húmedo coño; él le apretó las nalgas y la aproximó aún mucho más.

Se arrastró sobre mí y me besó, metiendo su lengua en mi garganta. Mientras que me besaba, se agachó y empezó a acariciarme para ponerme duro nuevamente.

Por supuesto que acepté. Maua, especialista , me sugirió la postura , me senté en la silla y levanté las piernas, dejando al descubierto mi culo. Maua me metió primero un dedo, luego dos , dilatando de a poco mi culo. Cuando estuvo lista, mi novio con una crema, me fue metiendo la polla de a poco. Me dolía un tanto , pero con el cuidado de mi novio que era muy dulce, fui cambiando la sensación de mal por la de exitación. Me sorprendió bastante , nunca imaginé que llegaría a tener un orgasmo. Fue maravilloso y me arrepentí de no haberlo hecho antes. Ahora era aa Jair, quien me empujaba un tirón casi todo por fin tenía esa divina verga donde quería , no me lastimaba, recibía cada empujón de Jair explotando de exitación , hasta el momento en que otro orgasmo casi proseguía , no me podía creer. Entonces el primo, que había mantenido su erección porque me cogieron mientras me chupaban, fue el siguiente. No tuve ningún otro orgasmo, pero disfrute viendo esa polla negra y desquiciada sepultada en mis supones.

No obstante , el patio de la Sra. Smiths era diferente. Tenía un viejo cortacésped y tardaba mucho más de seis horas en recortar la hierba. Además , cerciorarse de que todos y cada uno de los macizos de flores y el jardín estuviesen libres de malas yerbas requería la mayor parte de otro día. Conque tenía unos tres días a la semana para mí, que conseguía realizar el fin de semana para lograr pasar tiempo con mis amigos.